domingo, 28 de septiembre de 2008

Mariam.

El sonido del despertador ya no es el mismo. El tuyo se clavaba en mi cabeza dándome golpetazos de martillo mientras pensaba que aún me quedaban 4 horas por dormir. Y te odiaba tanto por un momento que ansiaba que te fueras al cole, a currar o a donde mierda fuera con tal de no oírte más, ni a ti, ni al agua de la ducha y del secador, ni a los golpes en el harmario.
La habitación no es la misma joder, aquí sólo hay una cama. Y aunque me descoloca abrir los ojos y ver a la derecha la ventana y a la izquierda el sofá verde, lo que no soporto es abrir los ojos y no ver tu cara de soñar con la boca abierta y las piernas como diciendo, esta cama es mía.

Ahora nadie me repite las cosas 5 veces en media hora, aquí no se oye eso de: dios noemi ayer con 3!, ni eso de: joder la noséquién me ha hecho la púa y a la quienséyo le ha pasado algo fuerte. Aquí sólo estamos mi voz y yo, ella me repite lo mucho que te echo de menos.

lunes, 22 de septiembre de 2008

This is yeah.


Yeah. Yeah es Gea mal pronunciado. Gea soy yo. Me llamo Noemi Gea. Y mi yeah es la persona que ha tenido el récord de tiempo en hacerse querer. No tardé mucho en cogerle cariño, fue algo inevitable. La quiero como amiga, madre y hermana. Compañera de locuras hace de mi vida ratos especiales y felices. A su lado no hay color gris, ni oscuro ni apagado. A su lado hay un icono de dospuntos-de como una casa de grande. La quiero, joder! Y la voy a echar de menos. 


Me encanta.

Me encanta parecer lo que no soy y no ser lo que parezco. Me encanta relacionarme, en todos los sentidos. Me encanta hablar. Me encanta salir a la calle y sentirme libre, aunque creo que eso es más porque no sentirme atada a nadie también me encanta. Me encanta el cariño y el afecto, las personas que se hacen querer rápido y las que te dicen las cosas claras. Me encanta comer cosas que cocino yo. Me encanta cocinar y que me hagan la comida. Me encanta el amor, aunque prefiero no impicarme en él. Me encanta que me besen y si es en la boca y en el cuello me encanta el doble. Me encantan las caricias y los masajes, pero sobretodo las cosquillitas en los pies. Me encantan los suspiros y que me respiren en el oído. Me encanta mirar a los ojos, la claridad y la sinceridad. Me encanta la primavera y los cambios de estación. Me encantan los cambios. Me encantan los cuatros de diciembre y de junio. Me encanta cuando me hacen reir o cuando alguien hace el gilipollas para conseguir que me ría. Me encantan las sonrisas y los dientes perfectos. Me encantan los culos y las narices bonitas. Me encantan las cosas difíciles, aunque me encanta más cuando dejan de serlo. Me encanta la ropa en general y los accesorios. Me encanta disfrazarme, salir de compras y probarme todas las cosas feas de la tienda. Me encanta que me encanten y encantar. Me encanta cantar. Me encanta saber que tengo cosas que me encantan y encantar con las cosas que tengo. Me encantan las fotos, hacer y que me hagan. Me encanta salir de fiesta y pasarmelo en grande. Me encanta la música con el volumen a tope y las ventanas abiertas. Me encanta la tranquilidad y el silencio. Me encanta pensar. Pero lo que más me encanta es estar despierta y tener los ojos cerrados.

martes, 16 de septiembre de 2008

-Y... ¿qué locura has hecho tú?
-Teñirme el pelo como mi diosa y mi ejemplo a seguir.


xD


lunes, 15 de septiembre de 2008

No te quiero.

Sé que sólo te pienso cuando tú no estás cerca y que sólo piensas en mí cuando recuerdas con quién descubriste ese mundo. Yo fui lo nuevo, la gran puerta a lo desconocido y ahora soy una débil página ya pasada que se confunde al intentar saber si quiere volver a ser leída o no. No me hagas escribir nunca más, no quiero que el impulso que llevan mis dedos hable de ti. Dos inviernos han bastado para saber que el agua se salió del vaso y ya no quiero recordarte nunca más. Vino ese clavo a sacarme y se quedó hasta con mi fecha. No te quiero y aunque sea la primera vez desde entonces que lo haya dicho, no me miento. No te quiero.

martes, 2 de septiembre de 2008

Tuve el corazón partido y enfadado y el alma rota y llorosa como quejándose de ti.
Tuve los ojos hinchados, húmedos y ojerosos, tanto que decidí dar un giro a mi vida y tuve suerte. Sufría drogodependencia y tú no siempre estabas para saciar mi sed. Tenía que deshacerme de ti. Y lo hice. Y de ahí mi suerte. Y no sé si tú seguías mis pasos o al revés. A destiempo nos quisimos con la misma fuerza que nos odiamos. A la misma vez sabíamos que tarde o temprano íbamos a morir. Del tú y yo pasamos al tú o yo porque vivíamos juntos pero a la espera de ver quién de los dos iba a sobrevivir. En lo bueno y en lo malo fue increíblemente grande, demasiado para mí. Y tuve suerte y te perdí. Y ahora vivo llenándome de cosas que al fin y al cavo valdrán más que tu sufrir y el mío juntos. Aunque quede más por supuesto que el egoísmo que logré hizo calmar primero el mío. Y así fue. Gracias a mi tú estás así, con la misma o incluso mejor suerte que yo y deseándome lo mejor como recompensa por nacer en ti y quedarme en tus recuerdos.

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